/Las pensiones en España.

Las pensiones en España.

Cada vez que llega una nueva campaña electoral los políticos se apresuran en disimular ante el más que evidente deterioro del Sistema Público de Pensiones, afirmando que están garantizadas nuestras pensiones o incluso que se irán actualizando según el IPC. Ambas afirmaciones son falaces, ya que al ritmo que avanza el desfase entre los ingresos y los gastos, lo único que se produciría es un mayor déficit, que solamente aceleraría la quiebra del Sistema.

Ya se empieza a hablar al menos, de compatibilizar un sistema público de reparto con otro de capitalización. Algo es algo, pero la complejidad en su aplicación no es escasa, así como tampoco creo que sea favorable limitar a una edad determinada la posibilidad de adherirse al sistema de capitalización.

Hoy son necesarios ya más de 37 años cotizados para poder cobrar la pensión de jubilación, a partir de los 65 años y varios meses, que se irán alargando hasta ir retrasando la edad de jubilación.

A la vez que se han estado subiendo las cotizaciones sociales, se retrasa la edad para jubilarse, y vemos que el número de cotizantes no aumenta, como sería deseable, para equilibrar el Sistema. Se produce un fenómeno muy nocivo, que afecta en mayor medida a los mayores de 50 años, conocido como “parados de larga duración”.

Creo que es muy nocivo para la sociedad, prescindir de la experiencia acumulada por estas personas que abandonan el mercado laboral, en algunos casos por las sucesivas crisis económicas, en otras por la imposibilidad de adaptar la producción a los momentos de mercado, acompasando los costes sociales con la productividad.

En resumen, cada vez tenemos más personas en edad de trabajar, con gran experiencia acumulada y que se ven forzadas a abandonar el mercado de trabajo, con pocas posibilidades de reingresar en el mismo. Esto no debe continuar así.

Para evitar este disparate, propongo las siguientes medidas, encaminadas a la optimización del mercado laboral, aprovechando el conocimiento y la experiencia acumulada, a la vez que se reduce la aplicación de subsidios y se genera una cultura del ahorro, tan necesaria hoy en España:

  1. Número de años mínimos cotizados para tener derecho a pensión: 30 años cotizados.
  2. Edad mínima de jubilación que permita el cobro de la pensión contributiva: 65 años.
  3. Con 30 años cotizados desaparece la obligatoriedad de cotizar a la Seguridad Social.
  4. A partir de 30 años cotizados, ya no se destinará más dinero del trabajador a otros conceptos, con la excepción del IRPF.
  5. En el cálculo de la pensión a recibir se tendrán en cuenta todos los años cotizados y el trabajador conocerá la cuantía de su pensión cuando tenga los 30 años cotizados necesarios, aunque voluntariamente podrá seguir cotizando al Sistema Público.
  6. De esta manera se reduciría drásticamente el paro de los trabajadores con más experiencia, a la vez que se les permitirá ahorrar en los últimos 10-15 años de su vida laboral. Ahorro necesario para complementar la pensión pública.
  7. Este cambio de sistema no sería difícil de llevar a cabo. Aunque se reducirá algo el volumen de las cotizaciones sociales, esto se verá compensado en la reducción del pago de subsidios.

Generar ahorro y permitir que ese ahorro de los trabajadores se destine a la inversión, o a complementar la pensión, es una gran oportunidad para España, ademas de una imperiosa necesidad.

No podemos estar siempre presos del discurso cortoplacista, ni sometidos a la demagogia de unos políticos irresponsables que no comparten la gravedad de la situación ante la que nos encontramos, simplemente porque a ellos no les afecta.

Daniel Ruiz. Sota de Palos.